miércoles, 22 de noviembre de 2017

¡Afinar!

¡Chan, chan, chaaaaaaaan!

La clásica, ¿a quién no le han dicho que afine? ¿Quién no se ha sentido un completo fracaso cuando le han señalado una nota no del todo bien lograda? Es moneda corriente, no falta la persona que con su oído maestro te corrige.
Afinar es puro oído, así que, la única forma de conseguirlo es prestando muchísima atención.
Ojo, concéntrate en el sonido, no en ti tratanto de imitar el sonido. Impensablemente, cantamos mejor cuando pensamos en cualquier otra cosa, así que sólo escucha y tu voz saldrá sola.

Busca una canción que requiera una afinación más ambiciosa de las que sueles cantar con comodidad, algo que sea un poco un reto para ti. Ponla a un buen volumen, usualmente tendemos a cantar al nivel de lo que estamos escuchando. No le temas, no desvalorices tu voz, y no te calles por ningún motivo.
Cierra los ojos y escúchala un par de veces, centrándote en la voz, en cómo fluye y se mueve.
Cuando sientas que es hora, sigue a la voz en un buen volumen. Al inicio siempre sentirás que cantas mal en comparación a la voz de la canción, pero, recuerda que eso no es del todo cierto y que por eso estás haciendo esto. No te calles, o no avanzarás.
Realmente lo mejor es que un profesor te escuche, pero, si decides hacerlo únicamente por tu cuenta procura no imitar los matices de voz del cantante que usas como guía. Buscas sus notas, no imitar a esa persona.

A la hora de elegir la canción busca acústicos o versiones en vivo, las de estudio están editadas a morir, no hay de otra.
Sí, ya sé, puede que no tengas oído absoluto, pero mínimo todos podemos apreciar que cantantes como Lana del Rey no son ejemplos a seguir en sus vivos.
No se dejen llevar por el corazón fan, sabiamente han de elegir.

Me despido, besos de chocolate.
Lucy.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario