I want the world in my hands...
Ah, la peor pregunta existencial de la historia: quién carajos soy.
O, mejor dicho, quién se supone que soy.
O peor aún, quién me creo que soy, porque alguien debo creerme para tratar de venir a enseñar algo tan complejo como técnica lírica.
Pues...
Mi nombre es Lucía, aunque me dicen Lucy y, cada tanto, Lucifer.
Soy una adolescente argentina idiota y, seguramente, re posser. A mis 16 años quiero creer que el mundo no está tan podrido, pero si lo está, entonces no me queda de otra que aceptar que estoy tan podrida como él.
Me gusta la política, la historia, la música, las matemáticas, la literatura, la filosofía, la lógica y el debate. Suelo rezarle a Zeus, mi agnosticismo es cuestionable, así como todas las decisiones que he tomado en mi vida.
No tengo un género favorito fijo, a decir verdad la única banda a la que me he dedicado es Pierce The Veil, mi cuarteto de amores imposibles. Una parte de cómo me manejo, expreso y pienso está influenciada por ellos; quien soy, casi.
Me agrada la gente que tiene algo para decir por menos sentido que tenga; que le gusta la música que va más allá de un sonido radiofriendly, los libros desconocidos y pasar una tarde junto a cualquier cuerpo de agua hablando de la vida y Ramona.
Sobre mi vida profesional (?)
Canto desde que tengo memoria, prácticamente, pero empecé a recibir clases a partir de mis 12 años, en un coro juvenil de un programa gubernamental hermoso que nuestro queridísimo presidente está borrando: Orquestas y Coros para el Bicentenario. (¡Macri gato!).
No me alcanzan las manos para contar la cantidad de conciertos que di de la mano de los mejores profesores de música del país y, a veces, de Latinoamérica también.
Cada profe en ese programa era un mundo lleno de ejercicios, metáforas y pasión que transmitir.
Quiero creer que estoy lo suficientemente capacitada como para dar, aunque sea, un par de consejos a aquellos que o no tienen la posibilidad de pagarse un profe o de acceder a programas tan completos como el que yo disfruté.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario